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Una Glicinia para tu pérgola

No hay nada mas acogedor en un jardín que un rinconcito en el que poder sentarse en un cómodo sofá, en buena compañía y bajo  una pérgola por la que trepe una bonita y aromática planta como es la glicinia, te lo imaginas?

Quizás no seas de esas personas que pondrían un sofá en su jardín pero si de las que les encanta desayunar en verano  bajo el frescor de su pérgola… en cualquiera de los dos casos, sin duda entre todas las plantas trepadoras que existen, me quedo con la glicinia. No sólo por su belleza y el agradable aroma que desprenden sus flores sino por que además es una planta muy sencilla de mantener, es una todoterreno entre las trepadoras. 

glicinia pergola

La glicinia es una planta muy agradecida, puesto que no necesita cuidados especiales, sólo de una poda regular para que no crezca sin control. Se adapta muy bien a distintos tipos de suelo especialmente aquellos que retienen algo de humedad.

Es de hoja caduca y su principal atractivo son las flores, que pueden ser de color rosa, lavanda o blanco. Son muy resistentes al frío y, para que tengan una buena floración deben estar expuestas al sol directo. Son de rápido crecimiento por lo que en poco tiempo tendrás tu pérgola cubierta por ella aunque posiblemente el primer año no tengas flores.

A principios de la primavera sus flores se van abriendo y duran aproximadamente hasta el mes de mayo. Cuando éstas empiezan a caer, poco a poco van apareciendo tímidamente las primeras hojas ocupando el lugar de las flores hasta que desaparecen por completo quedando un manto de hojas verdes precioso durante todo el verano hasta la llegada del otoño.

La glicinia y sus cuidados: aquí

La glicinia es ideal si lo que buscas es crear un lugar sombreado bajo tu pérgola en verano, aprovechando los rayos de sol en invierno, cuando esta pierda todas las hojas en otoño. Además te alegrará la vista y el olfato con impresionantes racimos de flores durante la primavera.

Mi experiencia y cuidados con ella:

Hace aproximadamente tres años que mis padres sembraron esta glicinia en su jardín, era una plantita pequeña y con los tallos algo estropeados. Era la última que quedaba en el vivero el día que la compraron, mi padre andaba como loco por tener una y había que llevársela a casa si o si… Al principio pensó que no agarraría, pero poco tardó en empezar a crecer y desarrollarse. El primer año no sacó flores, pero ya el segundo algún racimo nos regaló.

En cuanto a los cuidados, pocos realmente, como comentaba al principio, es una planta muy agradecida. Algo de abono, riego por goteo, eso si que es importante, sobre todo los meses de mucho calor que aquí, en Mallorca, son bastantes, una poda al año, guiándola durante su crecimiento y poco más…

Como en todo, en la glicinia también encontramos algunos inconvenientes a tener en cuenta a la hora de decantarnos por ella: como consecuencia de la gran cantidad de flores que saca, la presencia de insectos estará garantizada además es una planta que al perder tantísimas flores y ser de hoja caduca, ensuciará bastante.

 Conclusión:

  • La glicinia, a pesar de sus escasos inconvenientes, si, es un a planta que elegiría para mi pérgola, por su rápido crecimiento (en poco tiempo la tendría cubierta) y la belleza de sus flores en primavera y de sus hojas en verano.
  • El hecho de que sea de hoja caduca y pueda aprovechar los rayos del sol durante el invierno y sus hojas me den sombra en verano, me parece ideal para una pérgola a modo de porche en la terrraza de una casa.
  • Sus cuidados son sencillos. Se da muy bien en clima mediterráneo. 

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