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Cambiamos el aspecto de una cómoda con chalk paint

Otro de los muebles que al trasladarme heredé fue esta cómoda o como lo llaman aquí en Mallorca “canterano”.

Antes de nada quiero confesar algo… nunca podía imaginar que terminaría escribiendo mi propio blog, por ese motivo en esta ocasión, al igual que en otras entradas, tampoco traigo fotos del antes y de todo el proceso de cambio de este mueble. Después de este pequeño secreto, os cuento como era la cómoda, así podréis  haceros una idea de su “antes”.
El mueble lo tengo en mi dormitorio es de madera muy buena, hecho a mano, con un acabado excepcional y como no… “hipermegapráctico”. La verdad es que estaba en muy buenas condiciones y el color en si no me disgustaba.
Imagino que os preguntaréis… ¿entonces porque pintarlo?
El mueble era de madera oscura, de la misma madera que el cabecero de la cama, los armarios empotrados y las puertas de la habitación, además las paredes estaban pintadas de ese color ocre que tanto se llevaba hace diez años… Todo tan a juego y con esos tonos tan oscuros le daba a la habitación un aspecto anticuado que no me gustaba nada. Yo tenía ganas de todo lo contrario, muebles ligeros, paredes blancas…. un aire más fresco y actual así que me lancé.

Lo primero que hicimos fué pintar la casa entera en un blanco roto precioso. Una vez pintadas las paredes empecé con los muebles, el primero en caer fué la estantería Shabby Boho Chic con la que participé en el RMB de este mes de junio, después le tocó a la cómoda y por último el cabecero y las lámparas que ya os traeré mas adelante.
La verdad es que pintar en blanco un mueble tan oscuro, fue todo un reto. Lo cierto es que confiaba mucho en la pintura de Annie Sloan, eso fue lo que mas confianza me dio.

Para pintar este mueble utilicé un pincel de cerdas muy suaves, concretamente de la marca Dexter el número 50 de Leroy. Le dí tres capas de pintura pero eso si entre capa y capa una lijadita muy, muy suave con lija 320 para pintura, esta lija la encuentro en Bauhause. 

En la parte de arriba, la cómoda tiene una hendidura a modo de dibujo el cual tuve que ir con mucho cuidado al pintarlo porque tenía que quedar pintado y a la vez evitar que se rellenara el dibujo de pintura. El truco a la hora de pintar un mueble con este tipo de pinturas es hacerlo en capas muy finas, da igual si damos una dos o incluso tres pasadas, no por dar más pintura acabaremos antes. Al contrario si aplicamos mucha pintura será imposible extenderla con facilidad quedándonos toda la pincelada marcada. También es importante dar una lijadita muy suave entre capa y capa para que quede fina la superficie antes de la siguiente capa.

Después de las tres capas de pintura con sus lijados muy finitos entre capa y capa, vino lo que mas me gusta cuando hago el decapado a un mueble y es el buscar dónde lijar a fondo para sacar ese desgastado que tanto me gusta.
Esta vez como no quería sacar ningún color de fondo sino que lo que buscaba era el color original del mueble, no apliqué la técnica de la vela antes de la última capa de pintura. Directamente lijé a conciencia allí donde quería que asomara el color oscuro del mueble.

Para terminar, una capa de barniz al agua mate, unos pomos de Leroy Merlin, que me tienen enamorada, con una cesta de mi querida lavanda que tanto me gusta y lista! Cómoda acabada.

Espero que os haya gustado y mucho ánimo! hay que lanzarse a pintar y quitarse los miedos, porque pintar… es crear…

Hasta la próxima!!

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